Prometen regularizar servicio de grúas y corralones en Edoméx para evitar abusos

  • En comparecencia de titular de la SEMOV, diputados se quejaron de actos de corrupción cometidos por concesionarios

 

Por el reclamo de que la mayoría de los concesionarios de grúas y corralones en el Estado de México, incurre en abusos contra usuarios, el secretario de movilidad de la entidad, Luis Limón Chávez, sostuvo que en breve se implementará una norma técnica con la que se regularizará la prestación del servicio.

Al comparecer ante el Congreso local para la glosa del cuarto informe del gobernador Alfredo del Mazo, fue cuestionado sobre las acciones del Ejecutivo frente a la problemática de corrupción en este sector ya que no se respetan los tabuladores establecidos para el cobro de arrastre o depósito de vehículos.

Consideró que el fenómeno se debe en principio a que los tabuladores son de 2012 y están desactualizados, por lo que la norma que aseguró, se está afinando y se publicará en próximas semanas, alineará las tarifas a las de la federación, incluirá requisiciones de infraestructura para prestar el servicio y establecerá el uso de tecnología para dar certeza del costo a los usuarios.

Indició que a la fecha, se han detectado 20 depósitos de vehículos con irregularidades y ha habido 8 cancelaciones, sin embargo, esas empresas han solventado los trámites correspondientes y están de nueva cuenta en operación.

En su comparecencia, el funcionario también fue cuestionado sobre la seguridad en el transporte público, para lo cual dijo que además de los operativos coordinados con seguridad, se han implementado cámaras en 20 mil unidades de transporte y que la meta es duplicar la cifra.

También se le interrogó sobre la conectividad con el Aeropuerto Felipe Ángeles que construye el gobierno federal en el estado, y comentó que además de la recién inaugurada autopista “Siervo de la Nación”, se pondrá en marcha ampliación de la Línea I del Mexibús, además de que se implementará el Sistema de Transporte Eléctrico Chalco-Santa Martha.

Alberto Dzib