Karina Ramirez Karina Ramirez

Trump y su adicción por el poder

#Opinión de Dr. Arturo Argente Villarreal.

  • El presidente Donald Trump al final de su administración deja una serie de escándalos que reflejan diversos delitos electorales que se encuentran bañados de un claro abuso del poder.

No olvidemos que el presidente Trump durante su gestión ya había sido sometido a un juicio político precisamente por una llamada telefónica extorsionando al Presidente de Ucrania, por lo que ya existe un precedente sobre su imprudente comportamiento durante el ejercicio de sus funciones.  

Sin duda, su llamada intimidando al Secretario de estado de Georgia, Bradford Jay Raffensperger, fue ilegal y moralmente condenable ya que viola diversas leyes estatales y federales en las que buscaba tipificar un fraude electoral que nunca existió.

Trump tenía claro que al hacer esta llamada estaba violando leyes que penalizan la comisión de un delito electoral al presionar a otros funcionarios para cometer una falta. De acuerdo a lo que establece la legislación federal electoral de los Estados Unidos es necesario que la persona que cometa un delito electoral, actúe con conocimiento y con el propósito de defraudar y privar a las personas de una elección justa y obtener votos materialmente falsos.

Lo sucedido el 6 de enero en Washington fue peor que la llamada que llevó a cabo con el presidente de Ucrania y la llamada que realizó con Raffensperger en Georgia, ya que se trató de una insurrección promovida a través de sus redes sociales y que convocaba a sus fieles seguidores a manifestarse en el Congreso para que presionaran tanto el Senado como el Vicepresidente Mike Pence para que revirtieran los resultados de la elección presidencial. 

Este día en particular tiene un significado muy importante para los Estados Unidos ya que el Congreso se reúne para certificar los resultados emitidos por el Colegio Electoral y de manera solemne se reconoce la victoria del Presidente electo Joe Biden. 

El resultado final fue un histórico escándalo de una nación que presumía su bagaje democrático a través de su historia. 

Las imágenes cruzaron fronteras y mostraron la polarización que vive el país anglosajón desde que el presidente Trump tomó las riendas de esta nación.

En este día salió a flote la constante imprudencia con la que actúa el presidente Trump y que demuestra su enfermo deseo por aferrarse al poder cueste lo que cueste y la historia lo recordará con el estigma y el oprobio de haber sido el primer Presidente que fue sometido a proceso de destitución dos veces por la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Lo cierto es que va a ser difícil, más no imposible que el Senado ratifique su destitución este 19 de enero.

Sin duda, Joe Biden tiene una tarea muy difícil que enfrentar y tendrá que atender la reconciliación y restructuración que necesita este país para poder ser rescatado de las cenizas en las que Trump ha dejado a la nación más poderosa de este mundo.