Karina Ramirez Karina Ramirez

En enero veremos las consecuencias

#Opinión De Ricardo Joya 

  • “¿Crees que la única vida que importa es la tuya y la de tu familia? Estás equivocado ciudadano inconsciente”.

Así lo expresaba un duro mensaje -que circuló hace unos meses- del personal de salud de nuestro país. “Un llamado de auxilio” para tratar de concientizar a la población, ante el elevado número de contagios por Covid-19 que se presentaba en ese momento… Las cifras actuales indican que estamos peor.

En aquel entonces, a cuatro meses del inicio de la pandemia, el personal de salud expresaba agotamiento y miedo. Cinco meses después de aquel “grito de auxilio desesperado”, ¿cómo se encontrará el personal de limpieza, áreas administrativas, enfermería y medicina?

En aquel momento, julio 2020, a través de redes socio-digitales, el personal de salud advertía: “¿Qué pasaría si ante la inconsciencia de la gente y de las autoridades, y ante esa situación, todo el personal de salud decidiera abandonar los hospitales? ¿quién te va a atender?”. Afortunadamente, no ocurrió porque asumieron -con actitud heroica- su responsabilidad social, pero cabe preguntarnos ¿nosotros, como ciudadanía, lo hemos hecho?

México ya superó las 114 mil muertes por Covid-19 y acumula más de un millón 255 mil casos positivos, y ahora resulta que el “semáforo epidemiológico” -establecido por la propia secretaría federal- “es intrascendente”.

Ahora sí, el presidente y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México insisten en “convocar” al “pueblo sabio” para evitar contagios. En el Estado de México ya entraron en vigor nuevas medidas y la Secretaría General de Gobierno llamó a las y los presidentes municipales, para que adopten los acuerdos emitidos por el gobernador, Alfredo Del Mazo, a fin de establecer “nuevas medidas para la protección y cuidado de la salud de las familias mexiquenses, derivado del comportamiento de la propagación del virus SARS-COV-2”.

El argumento de que las condiciones económicas impiden que toda la población cese sus actividades es real, sobre todo en una economía como la nuestra, donde 6 de cada 10 empleos se ubican en la informalidad, pero tampoco justifica que realicemos fiestas, encuentros deportivos y actividades en sitios de esparcimiento o comerciales, como tianguis o mercados, sin aplicar las medidas de protección.

¿Ahora sí seremos una ciudadanía consciente y responsable? En enero se verá.