Karina Ramirez Karina Ramirez

Preocupaciones silenciosas

#Opinión de Ricardo Joya C

  • Algunos creen que las y los jóvenes se mantienen ajenos a lo que ocurre en su entorno y que sólo se interesan por ellos mismos. Error. Las llamadas “nuevas generaciones” reflejan una conciencia mayor con respecto a muchos problemas que en otros tiempos no tenían significado o no estaban en “nuestro radar”.

Entre las posibilidades que ofrecen las redes socio-digitales destaca el conocer –aunque sean pistas- qué preocupaciones o inquietudes tenemos las personas. Hace unos días, en un sondeo a través de Twitter, recibí 223 respuestas a una pregunta dirigida fundamentalmente a jóvenes: “¿Qué les preocupa?”. Del total de respuestas, 46 por ciento afirmó que “la situación del país”; 39 por ciento, “dónde emplearme”; 13 por ciento, “mi salud”, y un 3 por ciento, “otras”. 

Los comentarios que dejaron en la cuenta @RJoyaC muestran algunas de las inquietudes: “la violencia contra las mujeres, la desigualdad económica, la falta de preocupación por la salud mental, la presión y mala calidad educativas de este semestre”; “mi situación académica”; “las consecuencias que traiga el Covid, la situación del país y el progresivo maltrato al medio ambiente”; “el deterioro del medioambiente y nuestra incapacidad de cambiar las prácticas cotidianas”; “mi salud y la de mi familia”; “la permanencia de un puesto laboral, ya que últimamente todo es por contrato de unos meses o proyectos cortos”; así como “generación de empleos y apoyo a emprendedores”.

Erika Ortiz, Verónica Benítez, Vane Baez, Carlos Cruz, BaruchPe, Mara Mora, Jesús Ruiz, Mariana López, Alejandra Carrillo, Denise Condés, Manu y Abraham Monroy, compartieron su perspectiva, que permite reflexionar ante sus preocupaciones latentes y sobre qué no hacemos como sociedad.

Es necesario que las instituciones públicas y privadas perciban lo que vive y siente la población –de manera silenciosa-, y generen acciones para atender aquello que, muchas y muchos, aún no podemos o queremos reconocer, y uno de esos problemas que más inquieta es la salud mental, porque en México –de acuerdo con el periódico Excelsior- la crisis por Covid-19 incrementó el consumo de alcohol, tabaco, mariguana y tranquilizantes; además de los casos de ansiedad, depresión, deseos de autolesión y pensamientos suicidas.